Flujo de caja: cómo construir y leer el estado de tesorería de tu empresa

Una empresa puede ser rentable y, aún así, tener dificultades para pagar sus obligaciones a tiempo. La razón suele estar en la diferencia entre el momento en que se reconoce un ingreso o un gasto y el momento en que el dinero entra o sale de la cuenta bancaria.

El flujo de caja responde a una pregunta concreta: ¿tendrá la empresa efectivo suficiente cuando lo necesite? Para responderla, necesitas un presupuesto de tesorería actualizado, que muestre los cobros y pagos previstos y permita compararlos con los movimientos reales.

En esta guía verás cómo construir un presupuesto de tesorería en Excel, cómo incluir el IVA sin duplicar movimientos, cómo actualizar el cuadro con un horizonte móvil y qué señales ayudan a anticipar una tensión de liquidez.

Flujo de caja y beneficio no son lo mismo

El flujo de caja mide las entradas y salidas reales de efectivo durante un periodo. El beneficio, en cambio, se calcula con criterios contables de devengo: registra los ingresos y gastos cuando se generan, aunque todavía no se hayan cobrado o pagado.

Por eso, una venta puede aumentar el beneficio antes de generar una entrada de dinero. Si la factura se cobra a 60 días, la empresa reconocerá el ingreso antes de recibir el efectivo. Por ejemplo, una empresa que factura 20.000 € en enero pero cobra a 60 días registra ese beneficio en enero, aunque el dinero no llegue a la cuenta hasta marzo. Durante ese periodo tendrá que seguir atendiendo nóminas, proveedores, impuestos y otros pagos.

La diferencia entre devengo y caja explica por qué una empresa rentable puede quedarse sin liquidez. El flujo de caja operativo permite detectar ese desfase porque muestra cuánto efectivo genera la actividad ordinaria y cuándo está disponible.

El presupuesto de tesorería planifica y el seguimiento controla

El presupuesto de tesorería es una previsión de los cobros y pagos que esperas realizar. El seguimiento de tesorería compara esa previsión con los movimientos reales y explica las desviaciones.

Ambas herramientas cumplen funciones diferentes:

  • El presupuesto te ayuda a anticipar necesidades de financiación, inversiones y pagos relevantes.

  • El seguimiento te permite comprobar si los cobros y pagos se están produciendo según lo previsto.

  • La comparación entre ambos muestra qué supuestos deben actualizarse.

Sin esta comparación, el presupuesto pierde valor con rapidez. Una previsión que no se actualiza deja de reflejar la situación real de la empresa.

Cómo construir un presupuesto de tesorería en Excel

Un presupuesto de tesorería en Excel suele organizar los meses en columnas y las distintas categorías de cobros y pagos en filas. El saldo final de un mes se convierte en el saldo inicial del siguiente.

Puedes construirlo siguiendo estos pasos.

1. Registra el saldo inicial

Anota el dinero disponible al comienzo del periodo, incluyendo los saldos bancarios y, si procede, la caja física.

Si gestionas varias cuentas, decide si vas a mostrar un saldo consolidado o una sección independiente para cada cuenta. Lo importante es mantener el mismo criterio durante todo el periodo.

2. Estima las entradas de efectivo

Incluye los cobros previstos en la fecha en que esperas recibir el dinero, no en la fecha de emisión de la factura.

Las entradas pueden incluir:

  • Cobros de clientes

  • Subvenciones

  • Devoluciones o ingresos extraordinarios

  • Aportaciones de socios

  • Préstamos u otra financiación

Trabaja con el importe que realmente llegará a la cuenta bancaria. Si una venta incluye IVA, el cobro del cliente debe registrarse por el importe total que esperas recibir.

3. Estima las salidas de efectivo

Incluye los pagos en la fecha prevista de salida del dinero. Entre las principales categorías se encuentran:

  • Pagos a proveedores

  • Nóminas y seguros sociales

  • Alquileres y suministros

  • Impuestos

  • Pagos periódicos de IVA

  • Cuotas de préstamos y amortización del principal

  • Inversiones y compras de activos

  • Comisiones bancarias y otros gastos financieros

No mezcles una factura de proveedor con el pago de IVA correspondiente si ya has registrado el importe total de la factura. El cuadro debe reflejar cada salida de caja una sola vez.

4. Calcula el flujo neto y el saldo final

El flujo neto del periodo es la diferencia entre las entradas y las salidas de efectivo.

La fórmula básica es:

Saldo final = saldo inicial + entradas de efectivo - salidas de efectivo

El saldo final de un mes pasa a ser el saldo inicial del mes siguiente. Esta continuidad permite ver cuándo la caja alcanza niveles demasiado bajos o entra en negativo.

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Cómo incluir el IVA en el cuadro de tesorería

El IVA merece una revisión específica porque afecta tanto a los cobros y pagos como a las liquidaciones periódicas.

Cuando cobras una factura a un cliente, el importe que entra en el banco puede incluir el IVA repercutido. Cuando pagas una factura de proveedor, el importe que sale puede incluir el IVA soportado. Además, la empresa puede tener que realizar un pago o recibir una devolución al presentar su autoliquidación periódica.

Para evitar duplicidades:

  • Registra los cobros y pagos por el importe total que realmente entra o sale de la cuenta.

  • Añade por separado el pago o la devolución prevista de la liquidación de IVA, en la fecha esperada.

  • Calcula esa liquidación con base en la información contable y en la periodicidad aplicable a tu empresa.

  • No trates el IVA como un porcentaje fijo de las ventas: el resultado depende del IVA repercutido, del IVA soportado, de las operaciones exentas y de otros ajustes.

El Modelo 303 se presenta con la periodicidad que corresponda a la empresa. Por eso, el presupuesto debe reflejar el movimiento de caja previsto para cada liquidación, sin asumir que todas las empresas tienen el mismo calendario.

Las partidas mínimas de un presupuesto de tesorería

Una empresa pequeña puede empezar con una estructura sencilla:

Categoría

Partidas habituales

Saldo inicial

Bancos y caja

Cobros

Clientes, subvenciones y otros ingresos

Pagos operativos

Proveedores, nóminas, alquileres y suministros

Impuestos

IVA, retenciones y otros pagos previstos

Inversión

Equipos, tecnología, instalaciones y otros activos

Financiación

Préstamos, aportaciones y amortización de principal

Resultado

Flujo neto y saldo final

A medida que la empresa crece, puedes añadir centros de coste, líneas de negocio, proyectos o cuentas bancarias. La granularidad debe ayudarte a tomar decisiones, no convertir el cuadro en una recopilación difícil de mantener.

Una estructura práctica consiste en utilizar una hoja para la previsión y otra para los datos reales, con las mismas categorías en ambas. También puedes añadir una tercera hoja para explicar las desviaciones más relevantes.

Cuando estas categorías, centros de coste y proyectos ya existen en la gestión diaria del gasto, mantenerlos alineados con el presupuesto de tesorería es más sencillo. Spendesk permite organizar el gasto con esa misma estructura desde el origen, de modo que los datos que alimentan el cuadro no dependan de reconstruirlos manualmente cada mes.

El horizonte móvil mantiene actualizada la previsión

Un presupuesto de tesorería pierde valor si solo se prepara una vez al año, porque las condiciones cambian y las cifras iniciales dejan de reflejar la realidad de la empresa. Para mantenerlo actualizado, utiliza un horizonte móvil:

  1. Cierra el mes terminado con los datos reales.

  2. Compara los cobros y pagos con la previsión.

  3. Explica las desviaciones importantes.

  4. Actualiza los meses futuros.

  5. Añade un nuevo mes al final del periodo.

Así mantienes siempre una visión de los próximos 12 meses, aunque los meses incluidos vayan cambiando.

El análisis de desviaciones ayuda a distinguir entre un retraso puntual y un problema recurrente. Si los cobros llegan sistemáticamente más tarde de lo previsto o una categoría de pagos supera todos los meses el presupuesto, no basta con corregir una cifra: hay que revisar el supuesto utilizado para construir la previsión.

Cómo leer el cuadro para detectar riesgos de liquidez

Construir el cuadro es solo la primera parte. La información debe servir para tomar decisiones antes de que aparezca una falta de liquidez.

Saldo final por debajo del nivel mínimo

Un saldo positivo no siempre significa que la empresa esté cómoda. Define una reserva mínima para cubrir nóminas, impuestos y otros pagos esenciales. Si el saldo previsto se acerca a ese nivel, actúa antes de que la caja entre en tensión.

Meses con saldo negativo

Un saldo negativo previsto indica que las salidas superan el efectivo disponible. Puede deberse a una inversión puntual, a una concentración de pagos o a un problema estructural de cobros.

Dependencia recurrente de la financiación

Si la empresa necesita utilizar una póliza de crédito o recurrir a financiación externa todos los meses para cubrir los pagos ordinarios, conviene analizar si existe un desequilibrio permanente entre cobros y pagos.

Plazos de cobro superiores a los de pago

Cuando la empresa cobra a sus clientes después de pagar a sus proveedores, está financiando parte del ciclo operativo. Una diferencia creciente entre ambos plazos puede reducir la liquidez aunque las ventas y el beneficio sigan creciendo.

Concentración de pagos

Las nóminas, los impuestos, las pagas extraordinarias, las cuotas de préstamos y las inversiones pueden coincidir en un mismo periodo. El cuadro permite anticipar esa concentración y valorar si conviene modificar fechas, escalonar inversiones o negociar condiciones con proveedores, siempre de acuerdo con los contratos y la normativa aplicable.

Los datos fiables de salidas proceden del gasto real

La calidad del presupuesto depende de la calidad de los datos que lo alimentan. Las estimaciones manuales se quedan obsoletas cuando cambian las fechas de vencimiento, los importes o las condiciones de pago.

Las principales fuentes de información son:

  • Gasto comprometido y pendiente de pago.

  • Facturas de proveedores con fecha de vencimiento.

  • Pagos realizados con tarjetas de empresa.

  • Nóminas, impuestos y otros pagos recurrentes.

  • Inversiones aprobadas.

  • Cuotas y amortizaciones de financiación.

Cuando estos datos están centralizados, el presupuesto se basa en compromisos y movimientos reales, no solo en previsiones generales.

Una plataforma de gestión del gasto puede ayudar a reunir la información de tarjetas, facturas y solicitudes de gasto. Spendesk permite organizar estos datos, configurar presupuestos y revisar el impacto de determinadas solicitudes y pagos según la configuración de la empresa.

La anticipación de pagos a proveedores es un caso que conviene reflejar con cuidado. Si adelantas una factura, la salida de caja se produce antes, aunque el importe ya estuviera previsto en la cuenta de resultados. En el presupuesto de tesorería debe aparecer en la fecha en que realmente se produce el pago.

Qué hacer cuando aparece una tensión de liquidez

Cuando el cuadro anticipa una falta de efectivo, actúa sobre las partidas que tienen mayor impacto:

  • Acelera la emisión y el seguimiento de facturas de clientes.

  • Revisa los pagos comprometidos y sus fechas.

  • Prioriza las salidas esenciales.

  • Valora si alguna inversión puede aplazarse.

  • Coordina los vencimientos con proveedores.

  • Revisa las necesidades de financiación.

  • Actualiza el escenario con diferentes hipótesis de cobros y pagos.

Estas decisiones deben tomarse con información actualizada. Un cuadro basado en datos incompletos puede dar una falsa sensación de seguridad y retrasar la respuesta.

Puntos clave

  • El flujo de caja mide las entradas y salidas de efectivo, mientras que el beneficio se calcula con criterios contables de devengo.

  • El presupuesto de tesorería anticipa los cobros y pagos; el seguimiento compara la previsión con los movimientos reales.

  • El saldo final de cada periodo se convierte en el saldo inicial del siguiente.

  • El IVA debe reflejarse sin duplicar los cobros, pagos y liquidaciones periódicas.

  • Un horizonte móvil de 12 meses ayuda a mantener una visión actualizada.

  • Los saldos bajos, los meses negativos, la dependencia de financiación y la concentración de pagos son señales de riesgo.

  • El gasto comprometido, las tarjetas de empresa y las facturas de proveedores aportan datos fiables para prever las salidas, y centralizarlos con una herramienta como Spendesk evita tener que reconstruirlos manualmente cada mes.


Anticípate a las tensiones de liquidez

Un cuadro de tesorería solo es útil si se alimenta con datos actualizados y compromisos reales. Descubre cómo el software de presupuestos de Spendesk puede ayudarte a organizar el gasto de tu equipo y a revisar su impacto sobre el presupuesto.

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