Reembolso de gastos a empleados en España: política, aprobación, justificantes y contabilización

Los gastos de empleados que se adelantan por cuenta de la empresa pueden parecer una tarea menor hasta que se multiplican en toda la plantilla. Viajes, transporte, alojamiento, kilometraje, comidas de trabajo y pequeñas compras requieren una política clara, un proceso de aprobación y documentación suficiente.

El reembolso de gastos debe gestionarse como un proceso propio, separado de la nómina, aunque determinados importes puedan tener consecuencias en el tratamiento salarial o fiscal. La empresa debe definir qué gastos acepta, qué justificantes necesita, quién los aprueba, cuándo los paga y cómo los registra en contabilidad.

En esta guía explicamos cómo organizar el proceso de gastos de empleados, qué debe incluir una política de reembolso, cómo revisar los justificantes, qué aspectos fiscales conviene tener en cuenta y cuándo puede ser más eficiente utilizar una tarjeta corporativa.

El circuito de reembolso de gastos, paso a paso

El proceso de reembolso suele incluir varias fases:

  1. El empleado realiza y presenta el gasto. Debe indicar el importe, la fecha, el proveedor, la categoría y el motivo empresarial, y adjuntar el justificante disponible.

  2. El responsable correspondiente revisa la solicitud. La aprobación puede depender del manager, del responsable del centro de coste o del equipo financiero, según la política de la empresa.

  3. Finanzas valida la documentación. Hay que comprobar que el gasto cumple la política interna y que el justificante permite respaldar la operación.

  4. La empresa ordena el reembolso. El pago puede realizarse mediante transferencia, desde una plataforma de gestión del gasto o mediante el procedimiento bancario configurado.

  5. El gasto se concilia y se exporta a contabilidad. La empresa debe relacionar el reembolso con el gasto original y con la información contable correspondiente.

El reembolso se gestiona de forma independiente de la nómina. Spendesk ayuda a tramitar solicitudes, aprobaciones y pagos de reembolsos, pero no sustituye ni procesa la nómina. Cuando existe una integración con una herramienta de recursos humanos o nóminas, los datos aprobados pueden exportarse según la configuración disponible.

Cuando el proceso es manual, las incidencias suelen aparecer entre una fase y otra: justificantes que no llegan, aprobaciones pendientes, importes que no coinciden o gastos que se registran tarde. Centralizar la solicitud, la documentación, la aprobación y el pago facilita el seguimiento y reduce el trabajo de revisión.

¿Qué debe incluir una política de reembolso de gastos?

Una política de reembolso de gastos convierte cada solicitud en la aplicación de unos criterios previamente definidos. El documento debe ser claro para los empleados y suficientemente concreto para que managers y Finanzas puedan aplicarlo de forma coherente.

Como mínimo, conviene definir:

  • Qué categorías de gastos son reembolsables.

  • Qué gastos quedan excluidos.

  • Qué límites se aplican a cada categoría.

  • Si se reembolsa el gasto real o se utilizan dietas o importes predefinidos.

  • Qué información debe incluir la solicitud.

  • Qué justificante se exige en cada caso.

  • Quién aprueba el gasto y según qué criterios.

  • Cuándo debe presentar el empleado la solicitud.

  • Qué plazo interno utiliza la empresa para revisar y pagar.

  • Cómo se gestionan los gastos incompletos, duplicados o fuera de política.

  • Cómo se registran y exportan los datos a contabilidad.

La política también debe explicar qué ocurre cuando no existe una factura completa, cuando el gasto supera el límite o cuando la operación corresponde a una categoría con un tratamiento fiscal específico.

Dietas, gastos reales y kilometraje

La empresa debe distinguir entre el reembolso del gasto real y el pago de una dieta o importe fijo. En el primer caso, el empleado presenta los gastos realizados y la documentación correspondiente. En el segundo, la empresa abona un importe conforme a su política, sujeto a las condiciones y límites fiscales aplicables.

Que un importe figure en la política como reembolsable no significa automáticamente que esté exento de IRPF. Determinadas dietas, gastos de locomoción y asignaciones por desplazamiento pueden quedar excluidos de tributación cuando se cumplen los requisitos establecidos. Los importes que superen los límites aplicables o no cumplan las condiciones pueden tener un tratamiento diferente.

La empresa debe revisar la normativa vigente y conservar la información necesaria sobre el desplazamiento, como la fecha, el lugar y el motivo profesional. La Agencia Tributaria publica información sobre dietas, gastos de viaje y gastos de locomoción.

El desplazamiento habitual entre el domicilio y el centro de trabajo no debe confundirse con un desplazamiento profesional. La política de la empresa puede regular ambos conceptos, pero su tratamiento fiscal no es necesariamente el mismo.

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Los justificantes que respaldan los gastos de empleados

Un justificante permite demostrar que el gasto se ha realizado y aporta información para su revisión y contabilización. La documentación necesaria puede variar según el tipo de operación y el tratamiento fiscal que corresponda.

Antes de aprobar una solicitud, Finanzas suele revisar:

  • Nombre o identificación del proveedor.

  • Fecha de la operación.

  • Importe y divisa.

  • Concepto del gasto.

  • Datos fiscales de la empresa, cuando sean necesarios.

  • IVA desglosado, cuando proceda.

  • Relación con la actividad empresarial.

  • Correspondencia con la política interna.

  • Ausencia de duplicidades.

Una fotografía de un ticket, un recibo bancario o una confirmación de pago no siempre equivale a una factura válida. Para deducir el IVA soportado, la empresa debe disponer del documento exigido por la normativa y cumplir los requisitos materiales y formales aplicables. En determinados casos, una factura simplificada puede ser válida si incluye la información adicional necesaria.

La Agencia Tributaria explica los tipos de factura y su contenido. Si el documento no contiene la información necesaria, la empresa debe valorar si puede registrarlo como gasto, solicitar una factura corregida o aplicar el procedimiento interno previsto.

El hecho de que un gasto sea profesional no garantiza por sí solo la deducción del IVA. La empresa debe comprobar también la naturaleza de la operación, su relación con la actividad y las posibles restricciones aplicables.

Cómo gestionar los justificantes

Una política clara puede establecer que el empleado adjunte el justificante al presentar la solicitud. También puede exigir información adicional cuando se trate de una comida con clientes, un desplazamiento, un gasto de kilometraje o una compra realizada para un proyecto concreto.

Spendesk permite presentar solicitudes de reembolso desde la plataforma, adjuntar justificantes y utilizar la captura móvil para documentar el gasto. La extracción de datos mediante OCR puede ayudar a completar información como el proveedor, la fecha o el importe, pero los datos extraídos deben revisarse antes de aprobar la solicitud.

La automatización facilita la gestión, pero no convierte automáticamente cualquier documento en una factura válida ni determina por sí sola si el IVA es deducible. La responsabilidad de revisar el documento y aplicar la política corresponde a la empresa.

¿Qué gastos de empleados pueden tener implicaciones en el IRPF?

No todos los importes que la empresa paga o reembolsa a un empleado tienen el mismo tratamiento fiscal. El análisis depende de la naturaleza del gasto, de si existe un desplazamiento profesional, de la documentación disponible y de los límites y condiciones vigentes.

De forma general:

  • Algunos gastos de viaje, manutención y locomoción pueden quedar excluidos de tributación si cumplen los requisitos establecidos.

  • Los importes que superen los límites aplicables pueden tener la consideración de rendimiento del trabajo.

  • El gasto debe estar relacionado con la actividad profesional y suficientemente documentado.

  • El desplazamiento habitual entre el domicilio y el centro de trabajo no equivale necesariamente a un viaje profesional.

  • La empresa debe poder acreditar las circunstancias del desplazamiento cuando sean relevantes para el tratamiento fiscal.

Los límites fiscales no son necesariamente los límites que la empresa debe pagar. La política puede establecer importes inferiores o superiores, pero cualquier diferencia puede requerir un análisis laboral, fiscal o contable.

La empresa debe revisar la información actualizada del Reglamento del IRPF y de la Agencia Tributaria antes de definir o actualizar su política.

Cómo se contabiliza el reembolso de gastos a empleados

La contabilización debe distinguir entre el gasto, el IVA que pueda ser deducible y el pago realizado al empleado. También debe tener en cuenta si el reembolso se efectúa inmediatamente o si primero se reconoce una cantidad pendiente de pago.

La cuenta contable adecuada depende del tipo de gasto y del plan contable de la empresa. La cuenta 629, «Otros servicios», se utiliza habitualmente para determinados gastos de viaje y servicios, pero no es una cuenta obligatoria para todos los reembolsos. Los gastos de publicidad, relaciones públicas, personal, transporte u otras categorías pueden requerir cuentas diferentes según su naturaleza.

El IVA soportado solo debe registrarse como deducible cuando se cumplen los requisitos aplicables y existe documentación suficiente. Una solicitud de reembolso o una declaración del empleado no generan por sí solas el derecho a deducir el IVA.

Reembolso inmediato o pendiente de pago

Cuando la empresa reembolsa el gasto inmediatamente, el registro puede reflejar el gasto, el IVA deducible que corresponda y la salida de tesorería.

Si el empleado ya ha pagado y el reembolso queda pendiente, la empresa puede reconocer primero una cantidad a pagar al empleado y cancelarla cuando se realice la transferencia.

El registro concreto depende del plan contable, de la naturaleza de la operación y del procedimiento interno. Por eso, los ejemplos de cuentas o asientos deben tratarse como orientativos y validarse con el equipo contable o la asesoría.

Anticipos a empleados

Si la empresa entrega dinero antes de que se realice el gasto, el importe debe tratarse inicialmente como un anticipo o saldo pendiente de justificar, no como un gasto definitivo. Cuando el empleado presenta la documentación, el anticipo se aplica a los gastos aprobados y se regulariza cualquier diferencia.

La cuenta utilizada dependerá de la naturaleza del anticipo y del plan contable de la empresa. No todos los anticipos a empleados deben registrarse como anticipos de remuneraciones.

Conservación de la documentación

La empresa debe conservar las facturas, justificantes, aprobaciones y registros asociados durante el período exigible según la normativa fiscal y mercantil aplicable. Los plazos pueden variar en función del tipo de documento y de la operación.

La documentación digital debe mantenerse accesible, legible e íntegra. Una fotografía o un archivo almacenado en una plataforma no sustituye a un justificante válido cuando el documento original no reúne los requisitos necesarios.

Reembolso o tarjeta corporativa: ¿cuándo conviene cada opción?

Elegir entre reembolsar un gasto o proporcionar una tarjeta corporativa depende del tipo de operación, la frecuencia, el nivel de control necesario y el perfil del empleado.

El reembolso puede encajar mejor cuando:

  • El gasto es puntual o excepcional.

  • El empleado no dispone de una tarjeta corporativa.

  • La empresa necesita revisar el gasto después de realizarlo.

  • La operación no se presta a una tarjeta específica.

  • El importe es difícil de prever.

Una tarjeta corporativa puede ser más adecuada cuando:

  • El empleado realiza gastos profesionales de forma recurrente.

  • La empresa quiere controlar el gasto antes de que se produzca.

  • Existe un presupuesto o límite claro.

  • Se trata de suscripciones, viajes o compras operativas habituales.

  • La empresa quiere evitar que el empleado adelante dinero.

Las tarjetas corporativas y virtuales permiten asignar límites y controles según la configuración disponible. El reembolso sigue siendo útil para los gastos que el empleado ha tenido que adelantar o para operaciones que no pueden pagarse con una tarjeta de empresa.

Spendesk combina la gestión de tarjetas con las solicitudes de reembolso. Los empleados pueden presentar un gasto con su justificante cuando han pagado de su bolsillo, mientras que Finanzas puede utilizar tarjetas físicas o virtuales para los gastos que la empresa quiere controlar desde el origen.

Cómo gestiona Spendesk los reembolsos

Spendesk permite organizar el proceso de reembolso dentro de un flujo separado de la nómina:

  • El empleado presenta la solicitud y adjunta el justificante.

  • La información puede completarse mediante captura móvil y extracción asistida de datos.

  • La solicitud sigue el flujo de aprobación configurado por la empresa.

  • Finanzas revisa y prepara el reembolso.

  • La empresa puede ejecutar el pago desde Spendesk cuando la opción esté disponible o preparar el pago mediante un fichero bancario.

  • El estado y la documentación quedan disponibles para su revisión.

  • Los datos preparados pueden exportarse o sincronizarse con sistemas contables compatibles.

La disponibilidad de cada método de pago, exportación e integración depende del país, la entidad, el plan y la configuración de la cuenta. Un reembolso aprobado no significa necesariamente que ya se haya pagado: la aprobación y la ejecución son fases distintas.

Spendesk puede exportar información de reembolsos a determinadas herramientas de recursos humanos o nóminas cuando existe una integración compatible. Esta función permite transferir datos aprobados, pero no convierte Spendesk en un sistema de nóminas ni implica que todos los reembolsos deban pagarse a través de la nómina.

Puntos clave

  • Los gastos de empleados deben gestionarse mediante una política clara, un flujo de aprobación y documentación suficiente.

  • El reembolso de gastos es un proceso separado de la nómina, aunque algunos importes puedan tener consecuencias salariales o fiscales.

  • Un ticket, recibo o justificante de pago no siempre equivale a una factura válida para deducir el IVA.

  • Las dietas y los gastos de locomoción pueden tener un tratamiento fiscal específico cuando se cumplen las condiciones y límites aplicables.

  • La contabilización depende de la naturaleza del gasto, del tratamiento del IVA y del plan contable de la empresa.

  • Las tarjetas corporativas pueden evitar adelantos en gastos recurrentes, mientras que el reembolso sigue siendo útil para gastos puntuales.

  • Spendesk ayuda a gestionar solicitudes, justificantes, aprobaciones, pagos y exportaciones, pero no sustituye ni procesa la nómina.


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